Quitar la parte superior a un coche es, cuando menos, arriesgado. Al extraer ese gran trozo de aluminio, o acero, la estructura se debilita considerablemente y los ingenieros deberán reforzar otras partes para compensar ese inicial debilitamiento estructural.
Si a esto le sumamos que el S5 lleva en sus entrañas un propulsor de más de 300 CV y que la razón por la que ha sido creado este modelo es lúdica y deportiva entonces, esta situación se convierte en un desafío.
- Un descapotable de formas agradables con toques deportivos
El convertible de cuatro plazas de Ingolstadt atrae por sus gratas formas, nada pretenciosas y que en el S5, el más potente de toda su gama, dispone de unos pequeños "aderezos deportivos" al incluir llantas, menor altura y faldones que le distinguen del resto pero que no pretenden nada más. Es un coche que ha conseguido, y eso es lo que la marca quería, un compromiso entre lo elegante y lo deportivo huyendo de formas "Racing" o "muy dinámicas".
El cuatro plazas de Audi tiene una longitud de 4,63 metros y una anchura de 1,85 metros, aunque su altura es de sólo 1,38 metros lo que la da un deportivo perfil.
Como es normal en la marca la estética del frontal está dominada por la parrilla Singleframe, enmarcada en una moldura de aluminio anodizado; las barras son de color negro brillante en esta versión. Tres entradas de aire, la central ubicada debajo de la parrilla, realzan el ancho del frontal.
Destacan especialmente los cuatro grupos ópticos que parecen formas externas al resto de la carrocería aunque están perfectamente integradas con ellas.
El modelo mantiene las líneas de la marca definidas últimamente por Walter da Silva y destacan de entre todos sus ángulos de vista la sinuosidad y el tenso trazo del lateral que le hace un coche realmente atractivo. Cuánto más lo miras más te va gustando…un descapotable siempre atrae pero éste cada vez que lo miras te deleita más y más.
- Interior para cuatro personas
Cuando Audi desarrolló la plataforma que sustenta el A5/S5 y A4, se aumentó la distancia entre ejes con la intención de llevar adelante el eje delantero unos 10 cm en comparación con el anterior descapotable A4. Como resultado, el nuevo coupé tiene una cabina mucho más equilibrada que su predecesor.
Dicho interior es muy confortable para los ocupantes delanteros y no lo suficiente para los traseros, aunque no irán mal en viajes cortos y mejor para niños en viajes largos. El coche cuenta de serie con climatizador automático de confort que regula la temperatura por separado en tres zonas del habitáculo.
En cuanto al conductor la ergonomía es excelente, como lo son los acabados y calidad de los materiales. Tal como ya se veía en los A5 Sportback la suavidad de formas te seduce una vez más. Aunque existen unos asientos más deportivos aún, los que llevaba el S5 nos han gustado y sujetan más que suficiente en curva. Estos llevaban un sistema de calefacción extra que dadas las fechas no hemos podido probar. Dicho elemento expulsa aire caliente a través de una tobera situada en lo alto del asiento creando una "bufanda de aire caliente".
El coche lleva el clásico botón para accionar las cuatro ventanas simultáneamente y cuenta con sujeta vasos integrados en la zona central. Otro detalle singular es el brazo telescópico que acerca el cinturón a los ocupantes delanteros.
En cuanto al maletero dispone de 380 litros y permitirá meter el equipaje de cuatro personas. Tiene mucha profundidad y sus formas son regulares y por ello es muy aprovechable. Como es natural en la parte superior acoge la capota de tela. Si quisiéramos más espacio podemos abatir los asientos traseros, 50:50, que puede hacerse desde el interior del maletero ya que cuenta con dos palancas para ello. La apertura de carga de serie mide 70 cm de ancho y 30 cm de alto; de este modo, hasta los respaldos de los asientos delanteros se dispone de una longitud de carga de 1,76 metros, lo que eleva la capacidad de carga total hasta los 750 litros.
Como es natural la marca ofrece para todos los asientos una amplia variedad de tapizados. La paleta de colores abarca siete tonos y ¡algunos son muy, muy llamativos!
La unida probada llevaba el lujoso equipo de sonido de Bang & Olufsen del cual podemos asegurar que suena de maravilla incluso descapotado.
- La capota
La elección entre capota dura o blanda siempre está ahí. En Audi han preferido la segunda con su gran luneta de cristal plana que armoniza con el diseño del modelo. Al ser su construcción mucho más ligera se reduce el peso total del vehículo y se rebaja su centro de gravedad. Una capota de metal, según la marca, supondría que las juntas de la carrocería en la zona del techo y de la zaga serían demasiado anchas y llamativas, y la capacidad del maletero se vería perjudicada.
La capota de lona se compone de tres capas: un revestimiento exterior, una capa intermedia acolchada y un revestimiento interior. La unidad probada llevaba la opcional capota acústica que integra una luz LED para las plazas traseras. Durante la prueba pudimos ver, oír y sentir mejor dicho, que el aislamiento acústico y térmico está muy conseguido. Los viajes largos no serán nada cansinos con este descapotable. La verdad es que han mejorado mucho los fabricantes con respecto a años atrás.
Subir o bajar este elemento es muy fácil y requiere de menos de 15 segundos ¡es rapidísimo el sistema!
Montar una capota de tela ha ayudado a los diseñadores, en gran medida, a mantener el perfil de coupé y evitar la aparición de grandes volúmenes si llevase un techo duro.
- V6 TFSI
El motor del S5 Cabrio es un V6 de tres litros sobrealimentado de última generación. Lleva un compresor ubicado en el hueco formado por las dos filas de cilindros que proporciona una presión de hasta 0,8 bar al 3.0 TFSI de inyección directa, mientras que dos radiadores del aire de sobrealimentación postconectados reducen la temperatura del aire aspirado. De este modo la potencia alcanza los 333 CV y el par motor de 440 Nm permanece constante entre las 2.900 y las 5.300 rpm. Gracias a sus capacidades - los propulsores con compresor no tiene la "violencia" de un turbo - y a la caja S tronic de siete velocidades el coche es muy agradable de conducir.
El poderoso empuje, la espontánea respuesta resultante de los cortos conductos de gases y el impactante sonido del motor gustaran a cualquiera que lo conduzca. La verdad, este V6 es un deleite constante, notamos las pequeñas explosiones según van sucediéndose los cambios de marcha y no hace falta que sea a altas revoluciones. El V6 parece que trata de seducirte para que hundas el pie en el acelerador y si decides hacerlo notarás que sube hacia arriba como su gráfico de potencia: constante y lineal, sin ningún bache hasta la línea roja que comienza a las 7.000 rpm.
El descapotable de cuatro plazas acelera hasta los 100 km/h en 5,6 segundos y alcanza una velocidad punta, limitada, de 250 km/h. El consumo medio obtenido es de solo 9’6 litros de combustible a los 100 km pero en ciudad veremos cómo sube fácilmente hasta los 14 litros o más si nos dedicamos a jugar en los semáforos. En carretera obtener consumos medios de 7’5 litros es fácil y sorprende dicho dato para un motor que tiene 333 CV.
- Docilidad ante tanta potencia
El S5 cabrio es un vehículo que tiene mucha potencia, grandes frenos y el sistema "Audi select" para escoger entre tres mapas de gestión del motor diferentes, que controlan las características de la inyección de combustible, los regímenes de cambio del S tronic de siete velocidades y la servoasistencia de la dirección.
También sabes que tienes tracción quattro, un tren de rodaje deportivo especialmente diseñado para el S5, un opcional diferencial deportivo, discos de freno de 300 mm y unas ruedas de 17 pulgadas con 255/35 de goma.
Pues a pesar de todo esto y de poder ser muy rápido, el S5 convertible es sobretodo dócil. Por supuesto también es muy rápido. Ya sea en modo automático o cambiando con las levas o la palanca y aunque te equivoques usando éste último modo ¡da igual! porque responde tan bien desde bajas revoluciones que en curvas lentas te sacará del apuro y en curvas de alta velocidad se mantiene tan firme que la mayoría de sus propietarios, si no van a un circuito, nunca llegaran a los límites que tiene.
Es ágil y da mucha seguridad siendo todas sus reacciones previsibles en cualquier tipo de carretera. El sistema de tracción a las cuatro ruedas ayuda mucho. En condiciones de conducción normal, el par se divide en 40 por ciento delante y un 60 por ciento atrás, de este modo la posibilidad de subviraje es mucho menor que la padecida en generaciones anteriores.
Otro elemento que nos ha gustado especialmente es la caja de cambios S tronic con siete marchas. Es suave, directa, cambia cuando conviene y es muy precisa, pudiendo perfectamente con la potencia y par que genera el TFSI.
Antes mencionábamos el "Audi Drive Select" y ahora aclaramos sobre él que tiene varias opciones (Dynamic, Auto, Comfort, Dynamic e Individual) pero dadas las características del coche el modo tercero será el más escogido, el segundo ayudará si la carretera está muy bacheada y quizás encontremos nuestro reglaje perfecto en el último modo.
Manejar este coche en ciudad es fácil y la dirección se desmultiplica todo lo que haga falta a la hora de hacer giros cerrados. Pedirle más sería que girasen un poco las ruedas traseras.
- Deportividad equilibrada
Para aquel que busque un convertible rápido pero dócil, de lujo, elegante con capota o sin ella, con buen maletero, para todo tipo de clima, seguro y que ofrece asientos para cuatro personas, el S5 Cabriolet podría ser su coche. La homogeneidad conseguida en todos los apartados es excelente y el S5 no falla en nada. Existe un RS5, es aún más potente pero no convertible, y si Audi decidiese hacerlo sin techo no creemos que conseguiría tanta uniformidad como tiene el coche probado S5 Cabrio 3.0 TFSI quattro S tronic.